Nevados de Sollipulli

Diciembre 2013
Con los años se a convertido en un clásico de la región de la Araucanía. El hermoso entorno y el gigantesco cráter glaciado del nevado de Sollipulli es un imperdible dentro de las caminatas que se pueden hacer en la región.
Esta vez iba con un grupo de médicos de la clínica alemana y mi polola me acompañaba igualmente. Llegamos en vehículo hasta la entrada de Conaf, a los pies del nevado, donde nos registramos antes de comenzar la aventura.

Comenzamos por un hermoso y antiguo bosque de Coigües. El sendero esta muy bien marcado y tiene un lindo mirador donde parar a tomar agua o a comer algo.
En menos de una hora salíamos del bosque para continuar en dirección al cráter. caminamos un poco sobre escorial volcánico para luego remontar una ladera hasta un bonito prado con araucarias, donde paramos a almorzar y a disfrutar del impresionante paisaje de la zona. El volcán estaba frente a nosotros y se apreciaba la linea que seguiríamos hasta su cumbre. Seguimos caminando, se acabó el pasto y comenzó el escorial nuevamente, éste era firme y agradable para caminar. Luego más arriba aparecieron unas pequeñas lenguas de nieve que aprovechamos para progresar más facilmente hasta el borde del cráter.
Nos asomamos y admiramos el gigantesco glaciar que tapa el cráter del volcán, pero todavía se observaba un poco a la distancia, por lo que decidimos proseguir por la arista, incluso trepando un poco entre rocas, para llegar a un lindo mirador de donde observar el entorno y la grandeza del nevado de Sollipulli en su máxima expresión.

Estuvimos más de media hora en el lindo mirador, pudimos observar en 360 grados la única y hermosa región de la Araucanía. Después de unas buenas fotos, comer y tomar algo, comenzamos a bajar tranquilamente. Elegí una ruta diferente y más directa para bajar. Nos deslizamos por largas lenguas de nieve casi hasta la base del cerro, luego nos internamos de regreso en el bosque y no nos dimos ni cuenta cuando ya estábamos todos de regreso en el auto.

Que mejor que finalizar el día con un rico asado de cordero que nos había preparado un lugareño. Estaba todo listo, llegamos al campo, nos sentamos y comimos las ricas cosas que nos tenían. Papas y ensaladas de la huerta…..