Patagonia 2013

Noviembre 2013
Tomé un avión desde Pto. Montt a Punta Arenas, allá me estaba esperando Alex que acababa de terminar con un grupo de clientes. Había llegado viajando en su jeep y ahora tenía que devolverse a Temuco así que aprovecharíamos el viaje de regreso visitando amigos y viajando por distintos lugares.
Lo primero que hicimos fue comprar un poco de comida, preparar el jeep he irnos al Chalten, donde nuestro amigo Adrian. En Argentina había paro de camioneros por lo que no había suficiente gasolina y tuvimos que conseguirnos de paso en el Calafate, ya que todas las bombas estaban racionando y no querían vender. Finalmente llegamos al Chalten y nos instalamos en la cabaña de Adrian, dentro de un denso y lindo bosque de lengas. Adrian estaba con un amigo Español, y entre los cuatro queríamos planificar ir al volcán Lautaro con esquíes. El primer día fue de planificación, ordenar los equipos y ver los pronósticos meteorológicos. Éstos no se veían muy alentadores, ya que pronosticaban nevadas y fuertes vientos. Al día siguiente amaneció muy bueno el tiempo por lo que aprovechamos de hacer una caminata buscando una nueva entrada a campo de hielo. Después de varias horas por terreno rocoso complicado logramos llegar hasta los pies del glaciar desde donde podríamos entrar a campo de hielo, pero no nos gusto la ruta ya que fue muy complicada. Optamos ir al campo de hielo por el clásico paso Marconi. Volvimos a casa de Adrian a esperar por el buen tiempo. Pasamos algunos días yendo al pueblo a saludar a algunos amigos, a escribir en internet y a ver los pronósticos.
Al parecer no nos favorecería el tiempo ya que se seguían pronosticando grandes nevadas y malos días. Incluso un día nevó hasta abajo en el pueblo. No pudimos hacer mucho esos días, más que compartir haciendo ricas comidas y conversando alrededor de la cocina a leña.
Finalmente no nos quedó otra opción mas que desistir y continuar con nuestro viaje. Nos despedimos de nuestros amigos y continuamos viajando con Alex. Partimos temprano un día y logramos cruzar la frontera en los antiguos para dormir en Chile Chico. Al día siguiente nos fuimos bordeando el gigantesco lago General Carrera hasta Puerto Guadal, donde almorzamos para continuar hasta Cochrane. Decidimos no quedarnos en ahí ya que no había mucho para hacer y continuamos viajando hacia el sur, rumbo a caleta Tortel.

De camino a Tortel aprovechamos de llevar a una pareja de gringos que nos hicieron dedo. Muy simpáticos y agradecidos, nos fuimos conversando hasta la caleta. Llegamos ya al atardecer. Rápidamente buscamos donde pasar la noche y nos fuimos a comer a la casa de una señora. Después de un rico plato y de haber caminado por las particulares pasarelas de Tortel, nos fuimos a acostar. Al día siguiente partimos temprano hacia puerto Yungay, donde esperamos para tomar la barcaza del padre Ronchi que nos cruzaría a río Bravo para continuar viaje a Villa O’higgins. Aprovechamos de tomarnos un té hasta que nos logramos embarcar. El día estaba feo, llovía a ratos y se levantaban buenas olas que golpeaban la barcaza. En alrededor de 30 mintos ya estábamos del otro lado, listos para continuar por los 100 km que aún nos separaban de villa O´higgins. 

El paisaje es sobrecogedor! Rios, lagos, lagunas, bosque muy verde, realmente impresionante. Además el camino pasa por lugares muy altos donde se puede apreciar el paisaje. Después de 2 horas llegamos a la pequeña villa del fin del mundo. Encontramos una agradable hostal donde quedarnos y recorrimos el lugar. Avanzamos unos cuantos kilómetros más hasta el final de la carretera austral, donde se toma el transbordador que lleva a Candelario Mansilla, luego fuimos a caminar un rato hasta un mirador desde donde apreciamos todo el valle junto con el pueblo. Estuvimos solo 2 días y regresamos.
Antes de tomar la barcaza de regreso nos desviamos por un camino en dirección al río pascua. Logramos observar la grandeza de éste para luego ir de regreso hacia el norte, hasta río Tranquilo.
Descansamos a orillas del lago General Carrera, en el pueblito de río Tranquilo. Desde ahí continuamos nuestro viaje pasando a almorzar a Coyhaique por una ahora y seguimos por la carretera hasta Puyuhuapi. Ahí cenamos y pasamos la noche. A la mañana siguiente continuamos viajando. Pasamos por el ventisquero Yelcho, a las aguas minerales a la orilla de la carretera, luego el hermoso lago Yelcho y llegamos a Chaitén. Ahí almorzamos, recorrimos el pueblo y fuimos a Pumalín a hacer el sendero que sube al volcán Chaitén. En 2 horas llegamos hasta arriba y observamos las inmensas fumarolas que aún arroja el volcán. Regresamos a Chaitén, compramos comida y planificamos la subida al volcán Michimahuida que queríamos realizar el siguiente día. Buscamos una hostal y preparamos todo para partir temprano.
A las 5 am tomamos desayuno y nos fuimos en el jeep hasta el inicio del sendero. Comenzamos a caminar los 12 km del sendero que nos llevaría hasta los pies del volcán. El sendero era muy cerrado y nosotros íbamos con los esquíes en la mochila. Muchas veces nos enredamos y nos complicamos saltando troncos y ramas que habían caído pero por fin se acabó el bosque y apareció el volcán. Nos demoramos otra hora en llegar hasta la nieve para ponernos los esquíes y comenzar a randonear. Todo el cerro es solo glaciar y las grietas se asomaban por todos lados así que rápidamente nos encordamos.
De subida a ratos aparecían algunas nubes que subían y bajaban tapándonos la ruta. Nos preocupamos un poco pero luego las nubes desaparecieron. Continuamos buscando la ruta entre grandes grietas y seracs, el paisaje era alucinante, podíamos ver el volcán Corcovado, el Chaitén humeando y Chiloé a lo lejos en el mar. Luego de evitar miles de grietas y hacernos nuestro camino hasta la cumbre celebrábamos en lo más alto del cerro. El glaciar cubría completamente la montaña; arriba era como toda una hectárea de cumbre, donde era muy difícil distinguir el punto más alto. Caminamos hacia todos lados buscando un lugar más alto pero al parecer es todo muy similar.


Nos desencordamos y bajamos esquiando por la misma ruta de subida. La nieve estaba muy buena y disfrutamos hasta que esta se acabó. Nuevamente tuvimos que cargar los esquíes y las botas y comenzar a caminar los 12 km de regreso al auto. Llegamos al atardecer. Avanzamos unos kilómetros con el jeep y acampamos en uno de los camping del parque Pumalin. 

Tomamos desayuno y nos fuimos a hacer uno de los trekking de Pumalin. Vimos Alerces y muchas cascadas; disfrutamos de la mañana para luego comer algo en Caleta Gonzalo antes de tomar la barcaza. Cruzamos hasta Leptepú para tomar la otra barcaza, que en 4 horas de navegación nos dejó en Hornopirén, donde dormimos. De ahí, al día siguiente nos fuimos a Puerto Montt, por caleta la Arena, y ese mismo día viajamos hasta Temuco para finalizar nuestro viaje.
No tuvimos muy buen tiempo y no pudimos realizar todo lo que queríamos pero lo pasamos muy bien y conocimos lugares y gente muy linda. Un viaje completamente provechoso y recomendable.